La regla original
Elizabeth Warren popularizó el método 50/30/20:
- 50% para necesidades (vivienda, comida, transporte, servicios básicos).
- 30% para deseos (entretenimiento, salidas, ropa, suscripciones).
- 20% para metas (ahorro, inversión, pago extra de deudas).
Funciona bien… si vivís en EE.UU. con un sueldo estable. En LATAM hay tres problemas: la vivienda se come más, la inflación cambia los precios cada mes, y muchos cobramos quincenal o por proyecto.
La versión LATAM: 60/25/15
Probada con miles de presupuestos reales en la región, esta proporción funciona mejor de partida:
- 60% necesidades reales
- 25% estilo de vida
- 15% ahorro/inversión/deuda extra
Cómo aplicarlo si cobrás quincenal
- Sumá tus dos pagos del mes y trabajalo como ingreso mensual.
- El día que cobrás, transferí inmediatamente el 15% al ahorro.
- Dejá el 60% en tu cuenta de gastos fijos.
- El 25% restante es tu "plata libre" hasta la próxima quincena.
Ejemplo concreto (Chile)
Sueldo líquido: $1.000.000 CLP
- Necesidades (60%): $600.000 → arriendo, supermercado, micro, luz, internet.
- Estilo de vida (25%): $250.000 → salidas, ropa, Netflix, gimnasio.
- Ahorro/metas (15%): $150.000 → fondo emergencia + inversión.
Si no llegás al 15% de ahorro al principio, no te frustres. Empezá con 5%, automatizalo, y subí 1% cada mes. En un año estás en 17%.
Errores comunes
- Meter el arriendo en "deseos" porque vivís en un barrio caro: es necesidad, pero quizás tenés que mudarte.
- Olvidar gastos anuales (patente, seguros, regalos navidad): prorrateá en 12 y guardá esa porción.
- Ser muy estricto el mes 1 y abandonar el mes 2: mejor flexible y sostenido.
El mejor presupuesto es el que sí cumplís.